Los miedos en la infancia

El miedo en la infancia es una respuesta a la ansiedad que provoca cierto estímulo específico en el niño. El miedo es muy habitual en esta etapa, sobretodo hasta los doce años de edad, y no debemos preocuparnos excesivamente por ello.
Se trata de un sistema de alarma adquirido por el niño sin aprendizaje previo y ayuda al pequeño a evitar entornos potencialmente peligrosos para él.
Los miedos más habituales suelen ser miedos a ruidos fuertes, a los desconocidos, a la oscuridad, a las alturas, animales, y a la separación de sus padres o familiares más cercanos. Aún y así, pueden diferenciarse según la edad del niño ya que éstos siguen una secuencia normal en el transcurso de la vida del niño.
Miedos infantiles de 0 a 12 meses
Responden con miedo a estímulos intensos como ruidos fuertes y a la pérdida de la base de sustentación, en este caso, la madre, sintiéndose desamparado. También sienten miedo hacia los desconocidos.
Miedos infantiles de 2 a 4 años
Empiezan a tener terror por algunos animales, la oscuridad, ruidos fuertes, máscaras, objetos o máquinas grandes, cambios en el entorno personal del niño, y a la separación de los padres.
Miedos infantiles de 4 a 6 años
Siguen teniendo miedo a algunos animales, la oscuridad y la separación de los padres. Se añade el miedo a los truenos y relámpagos, a las lesiones corporales, a dormir o estar solos, y a los seres sobrenaturales como pueden ser las brujas, los fantasmas y los monstruos. Además pueden contagiarse de los miedos de otros niños. A esta edad ya empiezan a preocuparse de la aprobación social de los demás.
Miedos infantiles de 7 a 8 años
Continúa el miedo por los seres sobrenaturales, la oscuridad, las lesiones corporales y a estar solos. Y se añaden miedos diversos basados en sucesos aparecidos en los medios de comunicación.
Miedos infantiles de 9 a 12 años
Aunque pueden seguir arrastrando miedos como a los truenos y relámpagos y a lesiones corporales, empiezan a preocuparse por los exámenes, el rendimiento escolar y el aspecto físico, consecuencia de la madurez y consciencia del niño. En algunos casos pueden seguir teniendo miedo a la oscuridad y aparece el miedo a la muerte ya que tienen mayor información del mundo y son capaces de razonar a un nivel mucho más complejo y se dan cuenta que no pueden controlarlo todo.
Los miedos son muy frecuentes y aparecen sin razones aparentes ya que están sujetos al ciclo evolutivo del pequeño y por tanto desaparecen con el tiempo de forma natural. Si el pequeño tiene alguno de estos miedos no hay que alarmarse.
En el caso que el miedo provoque un fuerte grado de ansiedad, la respuesta correcta seria dominar el miedo para que la ansiedad desaparezca o disminuya. Son eficaces las caricias y la presencia del adulto para consolar y tranquilizar al niño cuando aún es pequeño. Cuando es más mayor, es preferible combinar la relajación para controlar la respiración y tranquilizarlo.
Lectura recomendada: Cuento sobre el miedo a la oscuridad
Yo mataré monstruos por ti
«Yo mataré monstruos por ti» es un cuento muy original para tratar con vuestro hijo el miedo a la oscuridad y ayudarle a superar esas noches monstruosas.
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* Ilustración de portada del artículo creada por Anilina
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