El abuso sexual infantil

El abuso sexual infantil es algo que lamentablemente está presente en todas las culturas y sociedades, y es el resultado de una combinación entre factores tanto individuales, como familiares y sociales.
El abuso sexual infantil se define como a un menor que es utilizado, como objeto sexual, por parte de otra persona con la que se mantiene una relación de desigualdad, bien sea por la edad, el poder o por la madurez.
Supone indudablemente una interferencia en el desarrollo evolutivo del infante que podrá llegar a tener secuelas que no siempre remitirán con el tiempo. Por ello, queremos explicar los indicadores del abuso sexual infantil para detectarlo y concretar las consecuencias a corto plazo que pueden provocar en los diferentes ámbitos, así como las secuelas que puede provocar en la vida adulta, extraído de Echeburúa, E. y Guerricaechevarría, C. (1998). Abuso sexual en la infancia. En M.A. Vallejo (Ed.). Manual de terapia de conducta. Madrid. Dykinson.
Toda información es poca, y aunque alguna de ella no sea agradable de leer, consideramos que es necesaria para el conocimiento y su detección.
¿Cómo es al abusador sexual?
- Extremadamente protector o celoso del niño.
- Victima de abuso sexual infantil.
- Dificultades en la relación de pareja.
- Aislado socialmente.
- Abuso de drogas o alcohol.
- Frecuentemente ausente del hogar.
- Con baja autoestima o con problemas psicopatológicos.
Indicadores de abuso sexual infantil y adolescente
Físicos
- Dolor, golpe, quemaduras o heridas en la zona genital o anal.
- Cérvix o vulva hinchadas o rojas.
- Semen en la boca, en los genitales o en la ropa.
- Ropa interior rasgada, manchada y ensangrentada.
- Enfermedades de transmisión sexual en genitales, ano, boca u ojos.
- Dificultad para andar y sentarse.
- Enuresis o encopresis.
Sexuales
- Rechazo a las caricias y contacto físico.
- Conductas seductoras.
- Conductas precoces o conocimiento sexual inadecuado para su edad.
- Interés exagerado por los comportamientos sexuales de los adultos.
- Confusión sobre la orientación sexual.
Comportamentales
- Perdida de apetito.
- Llantos frecuentes.
- Miedo a estar solo/a.
- Rechazo al padre o a la madre de forma repentina.
- Cambios bruscos de conducta.
- Resistencia a desnudarse y bañarse.
- Aislamiento y rechazo de las relaciones sociales.
- Problemas escolares o rechazo a la escuela.
- Fantasías de conductas regresivas como chuparse el dedo u orinarse en la cama.
- Tendencias al secretismo.
- Agresividad.
- Autolesiones o intentos de suicidio.
Consecuencias a corto plazo del abuso sexual infantil y adolescente
Físicos
- Problemas de sueño (pesadillas).
- Cambios en los hábitos de comida.
- Pedida del control de esfínteres.
Conductuales
- Consumo de drogas o alcohol.
- Huidas del hogar.
- Conductas autolesivas o suicidas.
- Hiperactividad.
- Bajo rendimiento académico.
Emocionales
- Miedo generalizado.
- Hostilidad y agresividad.
- Culpa y vergüenza.
- Depresión.
- Ansiedad.
- Baja autoestima y sentimientos de estigmatización.
- Rechazo del propio cuerpo.
- Desconfianza y rencor hacia los adultos.
- Trastorno de estrés postraumático.
Sociales
- Déficit en habilidades sociales.
- Retraimiento social.
- Conductas antisociales.
Sexuales
- Conocimiento sexual precoz o inapropiado para su edad.
- Masturbación compulsiva.
- Excesiva curiosidad sexual.
- Conductas exhibicionistas.
- Problemas de identidad sexual.
Secuelas psicológicas en víctimas adultas de abuso sexual infantil
A continuación mostramos las consecuencia a largo plazo que pueden tener las víctimas de abuso sexual infantil y adolescente en su vida adulta. Se considera que aproximadamente un 30% de las personas que han sufrido abuso sexual infantil experimentan algunas de estas secuelas. Dependerá de la frecuencia y dureaciñon de la experiencia, asi como el empleo de la fuerza, de amenazas o la existencia de violación propiamente dicha. También influirá el grado de intimidad con el agresor, ya que cuanto más grado de intimidad tuviera con el menor, mayor impacto psicológico experimentará el infante.
Físicas
- Dolores crónicos generales.
- Hipocondria y trastornos de somatización.
- Alteraciones del sueño.
- Problems gastrointestinales.
- Desórdenes alimenticios, especialmente bulimia.
Conductuales
- Intentos de suicidio.
- Consumo de drogas y/o alcohol.
- Trastorno disociativo de identidad (personalidad múltiple).
Sexuales
- Fobias o aversiones sexuales.
- Falta de satisfacción sexual.
- Alteraciones en la motivación sexual.
- Trastornos de la activación sexual y del orgasmo.
- Creencia de ser valorada por los demás únicamente por el sexo.
Emocionales
- Depresión.
- Ansiedad.
- Baja autoestima.
- Estrés postraumático.
- Trastorno de personalidad.
- Desconfianza y miedo de los hombres o mujeres.
- Dificultad para expresar o recibir sentimientos de ternura y de intimidad.
Sociales
- Problemas en las relaciones interpersonales.
- Aislamiento.
- Dificultades en la educación de los hijos.
Os dejo, por si es de vuestro interés, el Protocolo: Marco de actuaciones en casos de abusos sexuales y otros maltratos graves a menores del Síndic de Greuges de Catalunya.
Psicología infantil





